D.O. La Mancha

D.O. La Mancha

La Mancha es una zona ideal para el cultivo de la vid porque el rendimiento por hectárea no es muy elevado y se prima la calidad. Además, la gran cantidad de horas de sol que disfrutan sus viñas, el ciclo de maduración de las mismas y la salud de sus vides son extraordinarios.

Por contar con una extensa variedad de vinos siempre tendremos donde elegir, sin olvidar la calidad:

Vinos Jóvenes, que deben ser consumidos en un período no superior a nueve meses desde su elaboración.

Vinos Tradicionales, cuya vida natural es comparable a cualquier otro vino de crianza, aunque su conservación ha sido realizada en depósitos o en tinajas. En este apartado también se incluirían los vinos blancos naturalmente dulces.

Vinos Envejecidos en Barrica de Roble, cuya elaboración será igual a la de los vinos jóvenes o tradicionales, pero con una permanencia mínima en barrica de roble de 60 días.

Vinos de Crianza, con dos años de envejecimiento natural, de los cuales uno de ellos deberá ser en barrica y botella.

Vinos de Reserva, con una crianza mínima de doce meses en roble y veinticuatro meses en botella.

Vinos de Gran Reserva, con una crianza mínima de veinticuatro meses en roble y treinta y seis meses en botella.

Vinos de Aguja, que por su particular elaboración conservan una pequeña cantidad de anhídrido carbónico procedente de la fermentación de los azúcares.

Vinos Espumosos, elaborados con el método tradicional, con un mínimo de nueve meses de crianza en botella.